Los alojamientos de turismo rural han creado más de 150 puestos de trabajo en cuatro años, atendiendo al periodo septiembre de 2005 a septiembre de 2009.
Pero si ampliamos el campo de comparación y lo llevamos a enero de ese mismo 2005, la cifra sería ya superior a los 220 empleos. Unas cifras nada despreciables teniendo en cuenta la incesante destrucción de empleo que ha padecido España, y del mismo modo Soria, durante los últimos años.
Todo ello según los datos aportados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) a través de un informe publicado recientemente en el que se analiza de modo estimado el número total de alojamientos de turismo rural abiertos y las plazas que se ofertan, así como las estancias y el grado de ocupación.
El estudio concluye que en plena crisis se han abierto en torno a 30 nuevos establecimientos. Mientras que en septiembre del pasado año Soria disponía de 208 alojamientos rurales, en el mismo periodo pero del presente año la cifra ya se había disparado hasta los 240 negocios. Ello provoca, por consiguiente, un aumento asociado de ofertas de empleos a las que muchos se han acogido como una buena oportunidad de trabajo en tiempos difíciles, teniendo en cuenta que la mayoría de estos negocios se regentan a través del mismo núcleo familiar, con varios de sus componentes. Así, estos 32 nuevos negocios, han ofrecido la posibilidad de trabajar a 80 personas de un septiembre a otro.
El despegue
El negocio de los hospedajes rurales despegó a finales de los años 90, cuando este tipo de turismo se convirtió en una más que seria amenaza a la tradicional opción del destino de ‘sol y playa’. La apertura de casas rurales prosiguió incesante adoptando su momento de auge a partir de 2005. En enero de ese año, según el INE, existían 99 alojamientos rurales. Nueve meses más tarde ya eran 125. Y así sucesivamente.
Comenzaba a gestarse de esa manera el turismo rural, el que ofrecía al visitante naturaleza, descanso, silencio, rutas, tranquilidad, cultura, patrimonio y también gastronomía. Soria comenzaba a convertirse en un lugar frecuente de ‘escapada’ para catalanes, castellano y leoneses, vascos y sobre todo para madrileños, que buscaban en Soria un lugar de paz y descanso alejado del mundanal ruido de esta gran capital.
La tendencia no ha cambiado y muchos son los que todavía ven en este círculo una estupenda oportunidad de negocio. Aunque ya no es posible acogerse a las boyantes subvenciones que se otorgaban hace unos años, existen emprendedores que se inician en un mercado cada vez más exigente y con mayor competencia. En este momento existen 240 de estos establecimientos, el doble que hace sólo cuatro años. Ni la crisis ha podido frenar su apertura. En dos años se han creado casi 70 negocios.
Cómo no, ello repercute en oportunidades de trabajo. En septiembre eran 377 las personas que tenían un contrato de trabajo en este sector. A pesar de ello, este número descenderá hasta final de año debido a que septiembre es un mes considerado aún de temporada alta en el negocio.
En las unidades de análisis, dentro de la metodolología, el INE indica que se consideran alojamientos de turismo rural “aquellos establecimientos o viviendas destinadas al alojamiento turístico mediante precio, con o sin otros servicios complementarios y que estén inscritos en el correspondiente Registro de Alojamientos Turísticos de cada Comunidad Autónoma”.
Por su parte, la Junta de Castilla y León, como refleja en el Boletín de Coyuntura Turística de Castilla y León en septiembre, apunta que son 506 los alojamientos de turismo rural ubicados en Soria. En esta cifra suma las casas rurales de alojamiento compartido (42), las casas rurales de alquiler (178), las posadas (16) y los centros de turismo rural.